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Pecados: [Aborto]


1 Corintios 1:27
sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte;

Deuteronomio 24:16
Los padres no morirán por los hijos, ni los hijos por los padres; cada uno morirá por su pecado.

Deuteronomio 30:19
A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia;

Gálatas 1:15
Pero cuando agradó a Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia,

Isaías 43:25
Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados.

Isaías 44:24
Así dice Jehová, tu Redentor, que te formó desde el vientre: Yo Jehová, que lo hago todo, que extiendo solo los cielos, que extiendo la tierra por mí mismo;

Efesios 1:7
en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia,

Éxodo 4:11
Y Jehová le respondió: ¿Quién dio la boca al hombre? ¿o quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo Jehová?

Isaías 64:8
Ahora pues, Jehová, tú eres nuestro padre; nosotros barro, y tú el que nos formaste; así que obra de tus manos somos todos nosotros.

Jeremías 1:5
Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones.

Salmos 100:3
Reconoced que Jehová es Dios; El nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos; Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado.

Salmos 127:3
He aquí, herencia de Jehová son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre.

Lucas 2:6-7
[6] Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento.[7] Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.

Efesios 1:3-4
[3] Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo,[4] según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él,

1 Corintios 6:19-20
[19] ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?[20] Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.

Isaías 45:9-11
[9] ¡Ay del que pleitea con su Hacedor! ¡el tiesto con los tiestos de la tierra! ¿Dirá el barro al que lo labra: ¿Qué haces?; o tu obra: ¿No tiene manos?[10] ¡Ay del que dice al padre: ¿Por qué engendraste? y a la mujer: ¿Por qué diste a luz?[11] Así dice Jehová, el Santo de Israel, y su Formador: Preguntadme de las cosas por venir; mandadme acerca de mis hijos, y acerca de la obra de mis manos.

Éxodo 21:22-25
[22] Si algunos riñeren, e hirieren a mujer embarazada, y ésta abortare, pero sin haber muerte, serán penados conforme a lo que les impusiere el marido de la mujer y juzgaren los jueces.[23] Mas si hubiere muerte, entonces pagarás vida por vida,[24] ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie,[25] quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe.

Salmos 139:13-16
[13] Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre.[14] Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; Estoy maravillado, Y mi alma lo sabe muy bien.[15] No fue encubierto de ti mi cuerpo, Bien que en oculto fui formado, Y entretejido en lo más profundo de la tierra.[16] Mi embrión vieron tus ojos, Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas Que fueron luego formadas, Sin faltar una de ellas.

Lucas 1:41-44
[41] Y aconteció que cuando oyó Elisabet la salutación de María, la criatura saltó en su vientre; y Elisabet fue llena del Espíritu Santo,[42] y exclamó a gran voz, y dijo: Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre.[43] ¿Por qué se me concede esto a mí, que la madre de mi Señor venga a mí?[44] Porque tan pronto como llegó la voz de tu salutación a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre.

Éxodo 20:1-13
[1] Y habló Dios todas estas palabras, diciendo:[2] Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre.[3] No tendrás dioses ajenos delante de mí.[4] No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.[5] No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen,[6] y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.[7] No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano.[8] Acuérdate del día de reposo para santificarlo.[9] Seis días trabajarás, y harás toda tu obra;[10] mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas.[11] Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó.[12] Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.[13] No matarás.

Spanish Bible RVR Revised 1960
Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988