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Ángeles y demonios: [Belcebú]


Mateo 12:24
Pero los fariseos, al oírlo, decían: "Este no echa fuera los demonios sino por Beelzebú, príncipe de los demonios".

Marcos 3:22
Pero los escribas que habían venido de Jerusalén decían que tenía a Beelzebú, y que por el príncipe de los demonios echaba fuera los demonios.

Mateo 10:25
Bástale al discípulo ser como su maestro y al siervo como su señor. Si al padre de familia llamaron Beelzebú, ¡cuánto más a los de su casa!

Mateo 12:27
Y si yo echo fuera los demonios por Beelzebú, ¿por quién los echan vuestros hijos? Por tanto, ellos serán vuestros jueces.

Lucas 11:15-19
[15] Pero algunos de ellos decían: —Por Beelzebú, príncipe de los demonios, echa fuera los demonios.[16] Otros, para tentarlo, le pedían señal del cielo.[17] Pero él, conociendo los pensamientos de ellos, les dijo: —Todo reino dividido contra sí mismo es asolado, y una casa dividida contra sí misma, cae.[18] De igual manera, si Satanás está dividido contra sí mismo, ¿cómo permanecerá su reino? Os digo esto ya que decís que por Beelzebú echo yo fuera los demonios.[19] Si yo echo fuera los demonios por Beelzebú, ¿vuestros hijos por quién los echan? Por tanto, ellos serán vuestros jueces.

2 Reyes 1:1-3
[1] Después de la muerte de Acab, se rebeló Moab contra Israel.[2] Ocozías se cayó por la ventana de una sala de la casa que tenía en Samaria y quedó lastimado. Entonces envió unos mensajeros a los que dijo: "Id y consultad a Baal-zebub, dios de Ecrón, si he de sanar de estas mis heridas".[3] Pero el ángel de Jehová le habló a Elías, el tisbita, diciendo: "Levántate y sube a encontrarte con los mensajeros del rey de Samaria y diles: "¿Acaso no hay Dios en Israel para que vayáis a consultar a Baal-zebub, dios de Ecrón?"

Lucas 11:18
De igual manera, si Satanás está dividido contra sí mismo, ¿cómo permanecerá su reino? Os digo esto ya que decís que por Beelzebú echo yo fuera los demonios.

Marcos 3:20-30
[20] y se juntó de nuevo tanta gente que ni siquiera podían comer pan.[21] Cuando lo oyeron los suyos, vinieron para prenderlo, porque decían: "Está fuera de sí".[22] Pero los escribas que habían venido de Jerusalén decían que tenía a Beelzebú, y que por el príncipe de los demonios echaba fuera los demonios.[23] Y habiéndolos llamado, les hablaba en parábolas: —¿Cómo puede Satanás echar fuera a Satanás?[24] Si un reino está dividido contra sí mismo, tal reino no puede permanecer.[25] Y si una casa está dividida contra sí misma, tal casa no puede permanecer.[26] Y si Satanás se levanta contra sí mismo y se divide, no puede permanecer, sino que ha llegado su fin.[27] "Nadie puede entrar en la casa de un hombre fuerte y saquear sus bienes, si antes no lo ata; solamente así podrá saquear su casa.[28] "De cierto os digo que todos los pecados y las blasfemias, cualesquiera que sean, les serán perdonados a los hijos de los hombres;[29] pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo, no tiene jamás perdón, sino que es reo de juicio eterno.[30] Es que ellos habían dicho: "Tiene espíritu impuro".

2 Reyes 1:16
y le dijo: —Así ha dicho Jehová: "Por cuanto enviaste mensajeros a consultar a Baal-zebub, dios de Ecrón, como si no hubiera Dios en Israel cuya palabra consultar, no te levantarás del lecho en que estás, sino que de cierto morirás".

Génesis 1:1
En el principio creó Dios los cielos y la tierra.

Mateo 9:34
Pero los fariseos decían: —Por el príncipe de los demonios echa fuera los demonios.

Apocalipsis 21:20
el quinto de ónice, el sexto de cornalina, el séptimo de crisólito, el octavo de berilo, el noveno de topacio, el décimo de crisopraso, el undécimo de jacinto y el duodécimo de amatista.

Job 2:11
Tres amigos de Job, Elifaz, el temanita, Bildad, el suhita, y Zofar, el naamatita, al enterarse de todo este mal que le había sobrevenido, llegaron cada uno de su tierra, habiendo acordado venir juntos a condolerse con él y a consolarlo.

2 Reyes 1:6
Ellos le respondieron: —Encontramos a un hombre que nos dijo: "Id y regresad ante el rey que os envió, y decidle: Así ha dicho Jehová: ¿Acaso no hay Dios en Israel, que tú envías a consultar a Baal-zebub, dios de Ecrón? Por tanto, del lecho en que estás no te levantarás; de cierto morirás ".

Juan 1:1
En el principio era el Verbo, el Verbo estaba con Dios y el Verbo era Dios.

Lucas 11:19
Si yo echo fuera los demonios por Beelzebú, ¿vuestros hijos por quién los echan? Por tanto, ellos serán vuestros jueces.

Éxodo 6:23
Tomó Aarón por mujer a Elisabet, hija de Aminadab, hermana de Naasón, la cual dio a luz a Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar.

Lucas 3:1
En el año decimoquinto del imperio de Tiberio César, siendo Poncio Pilato gobernador de Judea, Herodes tetrarca de Galilea, su hermano Felipe tetrarca de Iturea y de la provincia de Traconite, y Lisanias tetrarca de Abilinia,

Génesis 10:10
Y fueron cabeceras de su reino Babel, Erec, Acad y Calne, ciudades en la tierra de Sinar.

Génesis 14:1
Aconteció en los días de Amrafel, rey de Sinar, Arioc, rey de Elasar, Quedorlaomer, rey de Elam, y Tidal, rey de Goim,

Deuteronomio 14:5
el ciervo, la gacela, el corzo, la cabra montés, el íbice, el antílope y el carnero montés.

Rut 1:2
Aquel hombre se llamaba Elimelec, y su mujer Noemí; los nombres de sus hijos eran Mahlón y Quelión, efrateos de Belén de Judá. Llegaron, pues, a los campos de Moab, y se quedaron allí.

Nehemías 1:1
Palabras de Nehemías hijo de Hacalías. Aconteció en el mes de Quisleu, en el año veinte, que estando yo en Susa, capital del reino,

Ester 1:1
REINA (1.1—2.23) Aconteció en los días de Asuero, el Asuero que reinó desde la India hasta Etiopía sobre ciento veintisiete provincias,

1 Reyes 1:2
Le dijeron, por tanto, sus siervos: "Busquen para mi señor, el rey, una joven virgen que lo atienda y lo abrigue, que duerma a su lado y así mi señor, el rey, entrará en calor".

Apocalipsis 16:16
Y los reunió en el lugar que en hebreo se llama Armagedón.

Isaías 34:14
Las fieras del desierto se encontrarán con las hienas, y la cabra salvaje llamará a su compañero; la lechuza también tendrá allí refugio y hallará para sí reposo.

Mateo 22:37
Jesús le dijo: —"Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente".

Marcos 3:1-6
[1] Otra vez entró Jesús en la sinagoga. Había allí un hombre que tenía seca una mano.[2] Y lo acechaban para ver si lo sanaría en sábado, a fin de poder acusarlo.[3] Entonces dijo al hombre que tenía la mano seca: —Levántate y ponte en medio.[4] Y les preguntó: —¿Es lícito en los sábados hacer bien, o hacer mal; salvar la vida, o quitarla? Pero ellos callaban.[5] Entonces, mirándolos con enojo, entristecido por la dureza de sus corazones, dijo al hombre: —Extiende tu mano. Él la extendió, y la mano le fue restaurada sana.[6] Salieron entonces los fariseos y se confabularon con los herodianos para destruirlo.

Marcos 10:46-52
[46] Entonces vinieron a Jericó; y al salir de Jericó él, sus discípulos y una gran multitud, Bartimeo, el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino, mendigando.[47] Al oir que era Jesús nazareno, comenzó a gritar: —¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí![48] Y muchos lo reprendían para que callara, pero él clamaba mucho más: —¡Hijo de David, ten misericordia de mí![49] Entonces Jesús, deteniéndose, mandó llamarlo; y llamaron al ciego, diciéndole: —Ten confianza; levántate, te llama.[50] Él entonces, arrojando su capa, se levantó y vino a Jesús.[51] Jesús le preguntó: —¿Qué quieres que te haga? El ciego le dijo: —Maestro, que recobre la vista.[52] Jesús le dijo: —Vete, tu fe te ha salvado. Al instante recobró la vista, y seguía a Jesús por el camino.

Daniel 1:7
A estos el jefe de los eunucos puso nombres: a Daniel, Beltsasar; a Ananías, Sadrac; a Misael, Mesac; y a Azarías, Abed-nego.

Jueces 4:6
Un día, Débora envió a llamar a Barac hijo de Abinoam, de Cedes de Neftalí, y le dijo: —¿No te ha mandado Jehová, Dios de Israel, diciendo: "Ve, junta a tu gente en el monte Tabor y toma contigo diez mil hombres de la tribu de Neftalí y de la tribu de Zabulón.

2 Reyes 19:37
Y aconteció que mientras él adoraba en el templo de Nisroc, su dios, sus hijos Adramelec y Sarezer lo hirieron a espada y huyeron a tierra de Ararat. En su lugar reinó Esar-hadón, su hijo.

Ezequiel 23:4
La mayor se llamaba Ahola, y su hermana, Aholiba. Ambas fueron mías, y dieron a luz hijos e hijas. Y se llamaron: Samaria, Ahola; y Jerusalén, Aholiba.

Jeremías 1:1
Las palabras de Jeremías hijo de Hilcías, de los sacerdotes que residieron en Anatot, en tierra de Benjamín.

Génesis 10:22
Los hijos de Sem fueron Elam, Asur, Arfaxad, Lud y Aram.

Esdras 4:7
También en días de Artajerjes escribieron Bislam, Mitrídates, Tabeel y los demás compañeros suyos, a Artajerjes, rey de Persia; y la carta estaba escrita en arameo, y traducida.

Mateo 10:3
Felipe, Bartolomé, Tomás, Mateo, el publicano, Jacobo hijo de Alfeo, Lebeo, por sobrenombre Tadeo,

Hechos 2:9
Partos, medos, elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, Judea, Capadocia, el Ponto y Asia,

Levítico 11:5
También el conejo, porque rumia pero no tiene pezuña, lo tendréis por inmundo.

Eclesiastés 1:1
Palabras del Predicador, hijo de David, rey en Jerusalén.

Éxodo 30:34
Dijo además Jehová a Moisés: "Toma especias aromáticas, estacte y uña aromática, gálbano aromático e incienso puro; todo en cantidades iguales,

Job 9:9
Él hizo la Osa y el Orión, las Pléyades y los más remotos lugares del sur.

Hechos 6:5
Agradó la propuesta a toda la multitud y eligieron a Esteban, hombre lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón, Parmenas y Nicolás, prosélito de Antioquía.

Apocalipsis 1:11
que decía: "Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último. Escribe en un libro lo que ves y envíalo a las siete iglesias que están en Asia: a Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea".

1 Reyes 8:13
pero yo te he edificado una casa por morada, un sitio en el que tú habites para siempre".

Marcos 3:23
Y habiéndolos llamado, les hablaba en parábolas: —¿Cómo puede Satanás echar fuera a Satanás?

Josué 24:15
Si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová.

Spanish Bible RVR 1995
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