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Iglesia: [Diáconos]


1 Timoteo 3:1-13
[1] Palabra fiel: Si alguno anhela obispado, buena obra desea.[2] Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola esposa, vigilante, templado, decoroso, hospedador, apto para enseñar;[3] no dado al vino, no rencilloso, no codicioso de ganancias deshonestas, sino moderado, apacible, ajeno de avaricia;[4] que gobierne bien su propia casa, que tenga sus hijos en sujeción con toda honestidad[5] (Porque el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?).[6] No un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en condenación del diablo.[7] También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo.[8] Los diáconos asimismo deben ser honestos, sin doblez, no dados a mucho vino, no amadores de ganancias deshonestas;[9] que tengan el misterio de la fe con limpia conciencia.[10] Y éstos también sean primero puestos a prueba; y luego ejerzan el diaconado, si fueren irreprensibles.[11] Sus esposas asimismo sean honestas, no calumniadoras, sino sobrias, fieles en todo.[12] Los diáconos sean maridos de una sola esposa, que gobiernen bien sus hijos y sus casas.[13] Porque los que ejercen bien el diaconado, adquieren para sí un grado honroso, y mucha confianza en la fe que es en Cristo Jesús.

Filipenses 1:1
Pablo y Timoteo, siervos de Jesucristo, a todos los santos en Cristo Jesús que están en Filipos, con los obispos y diáconos.

Hechos 6:1-7
[1] Y en aquellos días, multiplicándose el número de los discípulos, hubo murmuración de los griegos contra los hebreos, de que sus viudas eran desatendidas en el ministerio cotidiano.[2] Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas.[3] Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes pongamos sobre este trabajo.[4] Y nosotros persistiremos en la oración, y en el ministerio de la palabra.[5] Y lo dicho agradó a toda la multitud; y eligieron a Esteban, varón lleno de fe y del Espíritu Santo, y a Felipe, y a Prócoro, y a Nicanor, y a Timón, y a Parmenas, y a Nicolás, un prosélito de Antioquía.[6] A éstos presentaron delante de los apóstoles, quienes orando, les impusieron las manos.[7] Y crecía la palabra de Dios, y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente en Jerusalén; y una gran multitud de los sacerdotes obedecía a la fe.

Romanos 16:1
Y os encomiendo a nuestra hermana Febe, la cual es sierva de la iglesia que está en Cencrea;

Tito 1:7
Porque es necesario que el obispo sea irreprensible, como administrador de Dios; no arrogante, no iracundo, no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas;

Hechos 6:3
Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes pongamos sobre este trabajo.

Juan 8:32
y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.

Efesios 4:11
Y Él mismo dio a unos, apóstoles; y a unos, profetas; y a unos, evangelistas; y a unos, pastores y maestros;

Hechos 20:28
Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia de Dios, la cual Él compró con su propia sangre.

Juan 6:54
El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.

Marcos 6:3
¿No es Éste el carpintero, el hijo de María, hermano de Jacobo, y de José, y de Judas y de Simón? ¿No están también aquí con nosotros sus hermanas? Y se escandalizaban de Él.

1 Corintios 12:28
Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, lo segundo profetas, lo tercero maestros; luego milagros; después dones de sanidades, ayudas, gobernaciones, diversidad de lenguas.

Gálatas 1:19
mas no vi a ningún otro de los apóstoles, sino a Jacobo el hermano del Señor.

Malaquías 1:11
Porque desde donde el sol nace hasta donde se pone, será grande mi nombre entre los gentiles; y en todo lugar se ofrecerá incienso a mi nombre, y ofrenda limpia; porque mi nombre será grande entre las naciones, dice Jehová de los ejércitos.

Hebreos 13:17
Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no gimiendo; porque esto no os es provechoso.

Juan 3:3-5
[3] Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo: El que no naciere otra vez, no puede ver el reino de Dios.[4] Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?[5] Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.

Hebreos 12:14
Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.

Hechos 6:4
Y nosotros persistiremos en la oración, y en el ministerio de la palabra.

1 Timoteo 3:1-7
[1] Palabra fiel: Si alguno anhela obispado, buena obra desea.[2] Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola esposa, vigilante, templado, decoroso, hospedador, apto para enseñar;[3] no dado al vino, no rencilloso, no codicioso de ganancias deshonestas, sino moderado, apacible, ajeno de avaricia;[4] que gobierne bien su propia casa, que tenga sus hijos en sujeción con toda honestidad[5] (Porque el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?).[6] No un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en condenación del diablo.[7] También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo.

1 Timoteo 2:12
Porque no permito a la mujer enseñar, ni usurpar autoridad sobre el varón, sino estar en silencio.

Hechos 14:23
Y cuando les ordenaron ancianos en cada iglesia, habiendo orado con ayunos, los encomendaron al Señor en quien habían creído.

1 Timoteo 5:17
Los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por dignos de doble honor; mayormente los que trabajan en predicar y en enseñar.

Hebreos 13:7
Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios, y seguid el ejemplo de su fe, considerando cuál haya sido el éxito de su conducta.

Tito 1:8
sino hospitalario, amante de lo bueno, sobrio, justo, santo, templado;

1 Pedro 5:2
Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino de ánimo pronto;

Tito 1:6
el que fuere irreprensible, marido de una esposa, que tenga hijos fieles, que no estén acusados de disolución, o rebeldía.

1 Timoteo 5:22
No impongas con ligereza las manos a ninguno, ni participes en pecados ajenos; consérvate puro.

Tito 1:5
Por esta causa te dejé en Creta, para que corrigieses lo deficiente, y ordenases ancianos en cada ciudad, así como yo te mandé;

Gálatas 4:19
Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros,

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