A A A A A
Biblia en Español 1989

Salmos 104

1

  ¡Bendice, alma mía, a Jehovah! Jehovah, Dios mío, ¡qué grande eres! Te has vestido de gloria y de esplendor.

2

  Tú eres el que se cubre de luz como de vestidura, que extiende los cielos como una tienda,

3

  que construye sus altas moradas sobre las aguas, que hace de las nubes su carroza, que anda sobre las alas del viento,

4

  que hace a los vientos sus mensajeros, y a las llamas de fuego sus servidores.

5

  El fundó la tierra sobre sus cimientos; no será jamás removida.

6

  Con el océano como con vestido la cubriste; sobre las montañas estaban las aguas.

7

  A tu reprensión huyeron; se apresuraron al sonido de tu trueno.

8

  Subieron las montañas; descendieron los valles al lugar que tú estableciste para ellos.

9

  Les pusiste un límite, el cual no traspasarán, ni volverán a cubrir la tierra.

10

  Tú eres el que vierte los manantiales en los arroyos; corren entre las colinas.

11

  Dan de beber a todos los animales del campo; los asnos monteses mitigan su sed.

12

  Junto a ellos habitan las aves del cielo, y trinan entre las ramas.

13

  Tú das de beber a las montañas desde tus altas moradas; del fruto de tus obras se sacia la tierra.

14

  Haces producir el pasto para los animales y la vegetación para el servicio del hombre, a fin de sacar de la tierra el alimento:

15

  el vino que alegra el corazón del hombre, el aceite que hace lucir su rostro, y el pan que sustenta el corazón del hombre.

16

  Se llenan de savia los árboles de Jehovah; los cedros del Líbano, que él plantó.

17

  Allí anidan las aves; en sus copas hace su nido la cigüeña.

18

  Los montes altos son para las cabras monteses; las peñas, para las madrigueras de los conejos.

19

  Tú eres el que hizo la luna para las estaciones; el sol conoce su ocaso.

20

  Pones las tinieblas, y es de noche; en ella corretean todos los animales silvestres.

21

  Los leones rugen por la presa y reclaman a Dios su comida.

22

  Sale el sol; se recogen y se echan en sus cuevas.

23

  Sale el hombre a su labor, y a su labranza hasta el anochecer.

24

  ¡Cuán numerosas son tus obras, oh Jehovah! A todas las hiciste con sabiduría; la tierra está llena de tus criaturas.

25

  Este es el mar grande y ancho, en el cual hay peces sin número, animales grandes y pequeños.

26

  Sobre él van los navíos; allí está el Leviatán que hiciste para que jugase en él.

27

  Todos ellos esperan en ti, para que les des su comida a su tiempo.

28

  Tú les das, y ellos recogen; abres tu mano, y se sacian del bien.

29

  Escondes tu rostro, y se desvanecen; les quitas el aliento, y dejan de ser. Así vuelven a ser polvo.

30

  Envías tu hálito, y son creados; y renuevas la superficie de la tierra.

31

  ¡Sea la gloria de Jehovah para siempre! Alégrese Jehovah en sus obras.

32

  El mira la tierra, y ella tiembla; toca las montañas, y humean.

33

  Cantaré a Jehovah en mi vida; a mi Dios cantaré salmos mientras viva.

34

  Que mi meditación le sea grata, y que yo me alegre en Jehovah.

35

  Sean exterminados de la tierra los pecadores, y los impíos dejen de ser. ¡Bendice, oh alma mía, a Jehovah! ¡Aleluya!

Spanish Bible 1989
Reina Valera Actualizada, © 1982, 1986, 1987, 1989 usada conpermiso