Biblia en un año


Febrero 17


Éxodo 13:1-22
1. Jehovah habló a Moisés diciendo:
2. —Conságrame todo primogénito; todo el que abre la matriz entre los hijos de Israel, tanto de los hombres como de los animales, es mío.
3. Moisés dijo al pueblo: —Conmemorad este día en el cual habéis salido de Egipto, de la casa de esclavitud; porque Jehovah os ha sacado de aquí con mano poderosa. Por eso no comeréis nada que tenga levadura.
4. Vosotros salís hoy, en el mes de Abib.
5. Y cuando Jehovah te haya llevado a la tierra de los cananeos, heteos, amorreos y jebuseos, la cual juró a tus padres que te daría, una tierra que fluye leche y miel, celebraréis este rito en este mes.
6. Durante siete días comeréis panes sin levadura, y el séptimo día será fiesta para Jehovah.
7. Durante los siete días se comerán los panes sin levadura, y no se verá contigo nada leudado ni levadura en todo tu territorio.
8. Aquel día se lo contarás a tu hijo diciendo: "Esto se hace con motivo de lo que Jehovah hizo conmigo cuando salí de Egipto.
9. Esto ha de ser para ti como una señal sobre tu mano y como un memorial entre tus ojos, para que la ley de Jehovah esté en tu boca, porque con mano poderosa Jehovah te sacó de Egipto.
10. Por tanto, guardarás esta ordenanza en el tiempo fijado, de año en año."
11. Cuando Jehovah te haya introducido en la tierra de los cananeos, y te la haya dado como te juró a ti y a tus padres,
12. apartarás para Jehovah todo primogénito que abre la matriz, y también todo primerizo de las crías de tus animales; los machos serán de Jehovah.
13. Rescatarás con un cordero todo primerizo de asno; y si no lo rescatas, romperás su nuca. También rescatarás todo primogénito de entre tus hijos.
14. Y cuando mañana te pregunte tu hijo diciendo: "¿Qué es esto?," le dirás: "Con mano poderosa Jehovah nos sacó de Egipto, de la casa de esclavitud.
15. Cuando el faraón se endureció para no dejarnos ir, Jehovah mató en la tierra de Egipto a todo primogénito, desde el primogénito del hombre hasta el primerizo del animal. Por esta razón yo ofrezco en sacrificio a Jehovah todo primerizo macho que abre la matriz y rescato a todo primogénito de mis hijos."
16. Esto ha de ser para ti como una señal sobre tu mano y como un memorial entre tus ojos, ya que Jehovah nos sacó de Egipto con mano poderosa.
17. Cuando el faraón dejó ir al pueblo, Dios no lo guió por el camino de la tierra de los filisteos, aunque era más corto, porque dijo Jehovah: "No sea que al enfrentarse con la guerra, el pueblo cambie de parecer y se vuelva a Egipto."
18. Más bien, Dios hizo que el pueblo diese un rodeo por el camino del desierto hacia el mar Rojo. Los hijos de Israel salieron de la tierra de Egipto armados.
19. Moisés tomó también consigo los restos de José, quien había hecho jurar a los hijos de Israel diciendo: "Ciertamente Dios os visitará, y haréis llevar de aquí mis restos, con vosotros."
20. Salieron de Sucot y acamparon en Etam, al borde del desierto.
21. Jehovah iba delante de ellos, de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarles, a fin de que pudieran caminar tanto de día como de noche.
22. La columna de nube nunca se apartó de día de delante del pueblo, ni la columna de fuego de noche.

Éxodo 14:1-31
1. Jehovah habló a Moisés diciendo:
2. —Di a los hijos de Israel que den la vuelta y acampen cerca de Pi-hajirot, entre Migdol y el mar, frente a Baal-zefón; acamparéis en el lado opuesto, junto al mar.
3. Entonces el faraón dirá de los hijos de Israel: "Andan errantes por la tierra; el desierto les cierra el paso."
4. Yo endureceré el corazón del faraón para que os persiga; pero yo mostraré mi gloria en el faraón y en todo su ejército, y los egipcios sabrán que yo soy Jehovah. Ellos lo hicieron así.
5. Y cuando informaron al rey de Egipto que el pueblo huía, el corazón del faraón y de sus servidores se volvió contra el pueblo. Y dijeron: —¿Cómo hemos hecho esto de haber dejado ir a Israel, y que no nos sirva?
6. Unció su carro y tomó consigo a su gente.
7. Tomó 600 carros escogidos y todos los demás carros de Egipto con los oficiales que estaban al frente de todos ellos.
8. Jehovah endureció el corazón del faraón, rey de Egipto, y él persiguió a los hijos de Israel; pero éstos salieron osadamente.
9. Los egipcios los persiguieron con toda la caballería, los carros del faraón, sus jinetes y su ejército; y los alcanzaron mientras acampaban junto al mar, al lado de Pi-hajirot, frente a Baal-zefón.
10. Cuando el faraón se había acercado, los hijos de Israel alzaron los ojos; y he aquí que los egipcios venían tras ellos. Entonces los hijos de Israel temieron muchísimo y clamaron a Jehovah.
11. Y dijeron a Moisés: —¿Acaso no había sepulcros en Egipto, que nos has sacado para morir en el desierto? ¿Por qué nos has hecho esto de sacarnos de Egipto?
12. ¿No es esto lo que te hablamos en Egipto diciendo: "Déjanos solos, para que sirvamos a los egipcios"? ¡Mejor nos habría sido servir a los egipcios que morir en el desierto!
13. Y Moisés respondió al pueblo: —¡No temáis! Estad firmes y veréis la liberación que Jehovah hará a vuestro favor. A los egipcios que ahora veis, nunca más los volveréis a ver.
14. Jehovah combatirá por vosotros, y vosotros os quedaréis en silencio.
15. Entonces Jehovah dijo a Moisés: —¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que se marchen.
16. Y tú, alza tu vara y extiende tu mano sobre el mar, y divídelo para que los hijos de Israel pasen por en medio del mar, en seco.
17. Y he aquí, yo endureceré el corazón de los egipcios para que entren detrás de ellos, y mostraré mi gloria en el faraón y en todo su ejército, en sus carros y en sus jinetes.
18. Y los egipcios sabrán que yo soy Jehovah, cuando yo muestre mi gloria en el faraón, en sus carros y en sus jinetes.
19. Entonces el ángel de Dios, que iba delante del campamento de Israel, se trasladó e iba detrás de ellos. Asimismo, la columna de nube que iba delante de ellos se trasladó y se puso detrás de ellos,
20. y se colocó entre el campamento de los egipcios y el campamento de Israel, constituyendo nube y tinieblas para aquéllos, mientras que alumbraba a Israel de noche. En toda aquella noche no se acercaron los unos a los otros.
21. Entonces Moisés extendió su mano sobre el mar, y Jehovah hizo que éste se retirase con un fuerte viento del oriente que sopló toda aquella noche e hizo que el mar se secara, quedando las aguas divididas.
22. Y los hijos de Israel entraron en medio del mar en seco, teniendo las aguas como muro a su derecha y a su izquierda.
23. Los egipcios los persiguieron, y entraron en el mar tras ellos con toda la caballería del faraón, sus carros y sus jinetes.
24. Aconteció que a eso de la vigilia de la mañana, Jehovah miró hacia el ejército de los egipcios, desde la columna de fuego y de nube, y sembró la confusión en el ejército de los egipcios.
25. Trabó las ruedas de sus carros, de modo que se desplazaban pesadamente. Entonces los egipcios dijeron: —¡Huyamos de los israelitas, porque Jehovah combate por ellos contra los egipcios!
26. Entonces Jehovah dijo a Moisés: —Extiende tu mano sobre el mar, para que las aguas vuelvan sobre los egipcios, sobre sus carros y sobre sus jinetes.
27. Moisés extendió su mano sobre el mar, y cuando amanecía, éste volvió a su lecho, de modo que los egipcios chocaron contra él cuando huían. Así precipitó Jehovah a los egipcios en medio del mar.
28. Las aguas volvieron y cubrieron los carros y los jinetes, junto con todo el ejército del faraón que había entrado en el mar tras ellos. No quedó de ellos ni uno solo.
29. Pero los hijos de Israel caminaron en seco por en medio del mar, teniendo las aguas como muro a su derecha y a su izquierda.
30. Así libró Jehovah aquel día a Israel de mano de los egipcios. Israel vio a los egipcios muertos a la orilla del mar.
31. Cuando Israel vio la gran hazaña que Jehovah había realizado contra los egipcios, el pueblo temió a Jehovah, y creyó en él y en su siervo Moisés.

Salmos 18:13-19
13. Jehovah tronó en los cielos; el Altísimo dio su voz: granizo y carbones de fuego.
14. Envió sus flechas y los dispersó; arrojó relámpagos y los desconcertó.
15. A tu reprensión, oh Jehovah, por el soplo del aliento de tu nariz, se hicieron visibles los lechos de las aguas, y se descubrieron los cimientos del mundo.
16. Envió desde lo alto y me tomó; me sacó de las aguas caudalosas.
17. Me libró de mi poderoso enemigo y de los que me aborrecían, pues eran más fuertes que yo.
18. Se enfrentaron a mí el día de mi desgracia, pero Jehovah fue mi apoyo.
19. El me sacó a un lugar espacioso; me libró, porque se agradó de mí.

Proverbios 6:6-11
6. Vé a la hormiga, oh perezoso; observa sus caminos y sé sabio.
7. Ella no tiene jefe, ni comisario, ni gobernador;
8. pero prepara su comida en el verano, y guarda su sustento en el tiempo de la siega.
9. Perezoso: ¿Hasta cuándo has de estar acostado? ¿Cuándo te levantarás de tu sueño?
10. Un poco de dormir, un poco de dormitar y un poco de cruzar las manos para reposar.
11. Así vendrá tu pobreza como un vagabundo, y tu escasez como un hombre armado.

Mateo 21:1-22
1. Cuando se acercaron a Jerusalén y llegaron a Betfagé, junto al monte de los Olivos, entonces Jesús envió a dos discípulos,
2. diciéndoles: —Id a la aldea que está frente a vosotros, y en seguida hallaréis una asna atada, y un borriquillo con ella. Desatadla y traédmelos.
3. Si alguien os dice algo, decidle: "El Señor los necesita, y luego los enviará."
4. Todo esto aconteció para cumplir lo dicho por el profeta, cuando dijo:
5. Decid a la hija de Sion: "He aquí tu Rey viene a ti, manso y sentado sobre una asna y sobre un borriquillo, hijo de bestia de carga."
6. Los discípulos fueron e hicieron como Jesús les mandó.
7. Trajeron el asna y el borriquillo y pusieron sobre ellos sus mantos, y él se sentó encima de ellos.
8. La mayor parte de la multitud tendió sus mantos en el camino, mientras otros cortaban ramas de los árboles y las tendían por el camino.
9. Las multitudes que iban delante de él y las que le seguían aclamaban diciendo: —¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!
10. Cuando él entró en Jerusalén, toda la ciudad se conmovió diciendo: —¿Quién es éste?
11. Y las multitudes decían: —Este es Jesús el profeta, de Nazaret de Galilea.
12. Entró Jesús en el templo y echó fuera a todos los que vendían y compraban en el templo. Volcó las mesas de los cambistas y las sillas de los que vendían palomas,
13. y les dijo: —Escrito está: Mi casa será llamada casa de oración, pero vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.
14. Entonces ciegos y cojos vinieron a él en el templo, y él los sanó.
15. Pero los principales sacerdotes y los escribas se indignaron cuando vieron las maravillas que él hizo, y a los muchachos que le aclamaban en el templo diciendo: —¡Hosanna al Hijo de David!
16. Y le dijeron: —¿Oyes lo que dicen éstos? Jesús les dijo: —Sí. ¿Nunca leísteis: De la boca de los niños y de los que maman preparaste la alabanza?
17. Los dejó y salió fuera de la ciudad a Betania, y se alojó allí.
18. Volviendo a la ciudad por la mañana, él tuvo hambre.
19. Al ver una higuera en el camino, fue a ella; pero no encontró nada en ella sino sólo hojas, y le dijo: —Nunca jamás brote fruto de ti. Pronto se secó la higuera,
20. y los discípulos, al verlo, se maravillaron diciendo: —¿Cómo se secó tan pronto la higuera?
21. Jesús respondió y les dijo: —De cierto os digo que si tenéis fe y no dudáis, no sólo haréis esto de la higuera, sino que si decís a este monte: "Quítate y arrójate al mar," así será.
22. Todo lo que pidáis en oración, creyendo, lo recibiréis.